Seguro de vida y deportes de riesgo: por qué no deberías mirar solo el precio

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En SegurChollo vemos a menudo una duda muy concreta: ¿qué pasa si una persona quiere contratar un seguro de vida, pero practica montaña, buceo, motociclismo, aviación deportiva, escalada o algún deporte de riesgo?

En estos casos, contratar un seguro de vida mirando solo el precio puede ser un error. En un seguro sencillo, el precio importa mucho. Pero cuando hay actividades especiales, las condiciones del seguro pueden cambiarlo todo.

No todas las aseguradoras tratan igual el alpinismo, el submarinismo, el esquí fuera de pista, el motociclismo, el parapente o las competiciones deportivas. Por eso, antes de elegir el seguro más barato, conviene revisar qué cubre, qué excluye y cómo trata cada compañía la actividad que practicas.

En SegurChollo nuestros asesores son expertos en seguros de vida. Esto nos permite comparar precios, pero también revisar si una póliza encaja con la vida real de la persona que quiere contratarla. Porque un seguro barato puede ser una buena opción, pero solo si después responde cuando tiene que responder.

Las condiciones de cada seguro pueden cambiar con el tiempo y cada póliza puede tener detalles propios. Este artículo no sustituye la revisión de una póliza concreta, pero sí ayuda a entender por qué los deportes y actividades de riesgo son un punto clave antes de contratar.

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Respuestas rápidas sobre seguros de vida y deportes de riesgo

¿Un seguro de vida cubre si practico deportes de riesgo?

Depende de la compañía, del deporte y de las garantías contratadas. Algunas actividades pueden estar excluidas y otras pueden aceptarse con condiciones.

¿Qué deportes se consideran de riesgo en un seguro de vida?

Depende de cada aseguradora, pero suelen aparecer actividades como escalada, alpinismo, submarinismo, paracaidismo, parapente, ala delta, ultraligeros, esquí fuera de pista, motociclismo deportivo, competiciones o deportes aéreos.

¿Ir en moto puede afectar al seguro de vida?

Puede afectar, sobre todo si hablamos de accidentes o invalidez por accidente. No es lo mismo usar la moto para desplazarte que competir o practicar motociclismo deportivo.

¿Tengo que decir que practico un deporte de riesgo?

Sí. Si la compañía pregunta por deportes, aficiones o actividades especiales, hay que responder con claridad. Ocultarlo puede generar problemas si ocurre un siniestro relacionado.

¿Debo contratar el seguro de vida más barato si hago deportes de riesgo?

No siempre. El precio importa, pero antes hay que comprobar que la póliza encaja con lo que haces.

Por qué este tema es tan importante

Muchas personas contratan un seguro de vida pensando solo en dos cosas: capital y precio.

Por ejemplo: “quiero 150.000 euros para proteger a mi familia y busco el más barato”.

Ese razonamiento puede tener sentido si hablamos de una persona con una vida normal, sin actividades especiales y con una póliza sencilla de fallecimiento.

Pero la comparación cambia cuando el asegurado practica actividades que algunas compañías consideran de más riesgo.

No es lo mismo una persona que va al gimnasio o juega al pádel que otra que hace escalada, buceo, motociclismo, parapente, esquí fuera de pista o alta montaña.

En esos casos, la diferencia no está solo en el precio. Está en saber si el seguro cubre bien esa realidad o si deja fuera justo la actividad que puede ser más importante.

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No todos los deportes se tratan igual

Uno de los errores más habituales es meter todos los deportes en el mismo saco.

No es lo mismo hacer deporte de forma normal que competir. Tampoco es lo mismo hacer una actividad de vez en cuando que practicarla cada semana. Y no es lo mismo una afición recreativa que una actividad profesional.

En muchos seguros aparecen expresiones como deportes peligrosos, actividades de riesgo, competiciones, práctica profesional o actividades relacionadas con el motor, el aire o el agua.

El problema es que cada compañía puede concretarlo de una forma distinta.

Por ejemplo, en distintos condicionados aparecen actividades como escalada, alpinismo, espeleología, submarinismo, paracaidismo, parapente, ala delta, ultraligeros, rafting, puenting, esquí fuera de pista, carreras de coches o motos, deportes aéreos, deportes submarinos, caza mayor, toreo o encierros.

La clave es esta: no basta con saber si haces deporte; hay que saber qué deporte haces, cómo lo practicas y qué dice el seguro sobre esa actividad.

Montaña: no es lo mismo senderismo que alpinismo o escalada

La montaña es uno de los mejores ejemplos para entender este tema.

Una persona puede decir “hago montaña” y referirse a cosas muy distintas: paseos por rutas señalizadas, senderismo de fin de semana, trekking exigente, escalada, vías ferratas, alpinismo, alta montaña o esquí fuera de pista.

Para una aseguradora, esas actividades no siempre significan lo mismo.

Algunos seguros mencionan expresamente actividades como alpinismo, escalada, ascensión de glaciares, altas cimas, espeleología o esquí fuera de pista. Otros utilizan fórmulas más generales, como deportes o actividades de riesgo.

Por eso, si haces montaña de forma sencilla y ocasional, quizá no tenga mayor importancia. Pero si haces escalada, alpinismo, alta montaña, esquí fuera de pista o actividades técnicas, conviene revisar el seguro antes de contratarlo.

La pregunta no es solo “¿me cubre el seguro de vida?”. La pregunta correcta es: ¿me cubre este seguro si ocurre algo mientras practico la actividad que hago realmente?

Buceo y actividades submarinas: un punto que conviene revisar

El buceo aparece con frecuencia en las condiciones de los seguros de vida.

Algunas pólizas hablan de submarinismo, navegación submarina, actividad submarina con escafandra o uso de equipo autónomo de inmersión. Otras pueden distinguir según la profundidad, la frecuencia o el tipo de buceo.

No es lo mismo hacer un bautismo de buceo en vacaciones que bucear todos los meses, bajar a mucha profundidad o practicar buceo técnico.

Pero sí hay una idea clara: si el buceo es una actividad habitual para ti, conviene decirlo y revisar cómo lo trata la compañía.

Contratar el seguro más barato sin explicar la actividad puede ser una mala decisión. Es mejor contar el caso y ver qué opciones pueden encajar.

Moto, motociclismo y deportes de motor

La moto también puede generar dudas, porque hay mucha diferencia entre un uso normal y una actividad de motor considerada de riesgo.

No es lo mismo ir en moto al trabajo o hacer rutas de fin de semana que competir, hacer motocross, entrar en circuito o practicar motociclismo deportivo.

Algunas pólizas excluyen carreras de automóviles y motocicletas. Otras hablan de automovilismo, motociclismo o motonáutica de competición. También puede haber condiciones especiales para determinadas actividades de motor.

Por eso, si usas moto, conviene explicar bien el caso. No para asustarse, sino para comparar mejor.

La diferencia puede estar en detalles como estos: uso normal, competición, actividad deportiva, cilindrada, conductor, acompañante o accidente de circulación.

Aviación deportiva, parapente y actividades aéreas

Las actividades aéreas suelen estar especialmente vigiladas por las aseguradoras.

En distintos seguros aparecen referencias a paracaidismo, parapente, ala delta, ultraligeros, vuelo sin motor, globos, planeadores o actividades aéreas deportivas y de ocio en vuelos no comerciales.

La diferencia con un viaje normal en avión es importante. Una cosa es volar como pasajero en una línea comercial y otra practicar una actividad aérea deportiva.

Si una persona practica parapente, vuela en ultraligero, hace paracaidismo o participa en actividades aéreas, no debería contratar un seguro de vida sin revisar este punto.

Aquí el precio puede pasar a segundo plano. Lo primero es saber si esa actividad está aceptada, excluida o si puede incluirse con alguna condición especial.

Competiciones y deporte profesional: otro nivel de riesgo

Muchos seguros diferencian entre practicar un deporte como afición y hacerlo en competición o de forma profesional.

Esto es importante porque una misma actividad puede tener riesgos muy distintos.

No es lo mismo salir en bicicleta los domingos que competir. No es lo mismo hacer una ruta en moto que correr en circuito. No es lo mismo esquiar en pistas autorizadas que esquiar fuera de pista.

En algunas pólizas se excluyen competiciones deportivas. En otras, la práctica profesional de determinados deportes. Y en otras se habla de torneos, pruebas organizadas o actividades federadas.

Por eso, si compites, estás federado o practicas un deporte con cierta intensidad, conviene decirlo. Puede cambiar la valoración del seguro.

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Algunas diferencias reales entre condicionados

Al revisar distintos condicionados se ve que no todas las compañías dibujan la línea en el mismo sitio. Por eso conviene revisar cada caso antes de contratar. Algunos ejemplos ayudan a entenderlo:

AXA

AXA detalla exclusiones en fallecimiento por accidente e invalidez por accidente relacionadas con ascensión de glaciares y altas cimas, esquí fuera de pista, actividad submarina con escafandra, espeleología, rafting, puenting, carreras de automóviles y motocicletas, actividades aéreas deportivas o de ocio en vuelos no comerciales y paracaidismo.

Zurich

Zurich incluye un apartado específico de deportes o actividades de riesgo y menciona motociclismo o automovilismo, paracaidismo, parapente, ala delta, ultraligero, planeador, globo, esquí o snowboard con saltos, submarinismo a más de 30 metros, caza mayor fuera de Europa, escalada, alpinismo de alta montaña, espeleología, piragüismo en aguas bravas, competiciones, toreo y encierros. Además, contempla que algunas actividades puedan tener cobertura si se comunican a la compañía, se aceptan en condiciones particulares y se paga la prima correspondiente.

Santa Lucía

Santa Lucía recoge exclusiones relacionadas con deportes profesionales y actividades como deportes aéreos, paracaidismo, caza mayor fuera de España, espeleología, deportes submarinos o acuáticos a más de tres kilómetros de la costa, automovilismo, motociclismo, escalada, equitación, polo, hockey sobre hielo, toreo y encierros de reses bravas.

Aegon

Aegon contempla en garantías complementarias la exclusión de competiciones deportivas, práctica profesional de cualquier deporte, actividades aéreas, submarinas, relacionadas con el motor, deportes de riesgo y uso de motocicletas superiores a 500 cc, sea como conductor o como acompañante.

ASISA

ASISA menciona deportes como boxeo, lucha, artes marciales, espeleología, submarinismo, alpinismo, escalada, ala delta, vuelo en ultraligeros, paracaidismo, parapente u otros de similar peligrosidad.

Allianz

Allianz recoge como riesgos excluidos con carácter general la práctica de automovilismo, motorismo y motonáutica de competición, además de paracaidismo, vuelo sin motor, vuelo delta, aerostación y aeronáutica, salvo los accidentes como pasajero en aeronaves utilizadas para transporte público.

La idea no es decir que una compañía sea mejor o peor. La idea es entender que cada seguro puede tratar las actividades de riesgo de una forma distinta.

El error: contratar primero y preguntar después

El error más habitual es contratar el seguro más barato y dejar la revisión para más adelante.

El problema es que, si la actividad está excluida o no se explicó correctamente, la duda puede aparecer justo en el peor momento: cuando ocurre un siniestro.

Por eso, si practicas un deporte o actividad especial, lo mejor es hacer el proceso al revés:

  1. Explicar qué actividad haces.
  2. Ver si la compañía la acepta.
  3. Revisar si afecta a fallecimiento, accidente o invalidez.
  4. Comparar precios entre opciones que sí encajan.
  5. Contratar sabiendo qué estás firmando.

Este orden evita sorpresas.

Qué deberías contar antes de contratar

No hace falta convertir la contratación en un interrogatorio, pero sí conviene explicar lo importante.

Por ejemplo:

  • qué actividad practicas,
  • si es ocasional o habitual,
  • si compites,
  • si estás federado,
  • si lo haces de forma profesional,
  • si usas moto y para qué,
  • si haces buceo y a qué nivel,
  • si haces senderismo sencillo o montaña técnica,
  • si vuelas como pasajero normal o practicas aviación deportiva,
  • si la actividad se hace en España o también en el extranjero.

Con esa información, un asesor puede comparar mucho mejor.

Cómo ayuda SegurChollo en estos casos

En SegurChollo no nos limitamos a enseñar el precio más bajo. Cuando una persona practica actividades de riesgo, nuestros asesores especializados en seguros de vida revisan el caso para ver qué seguro puede encajar mejor.

Esto es importante porque no todos los usuarios necesitan la misma póliza. Una persona que solo quiere cubrir una hipoteca y no practica actividades especiales puede priorizar mucho el precio. Pero alguien que hace buceo, escalada, moto, parapente o montaña técnica necesita mirar también las condiciones del seguro.

Puedes empezar por el comparador de seguros de vida de SegurChollo para ver opciones de precio. Y si practicas alguna actividad especial, lo más recomendable es usar el formulario de contacto de SegurChollo para que un asesor revise tu caso antes de contratar.

El objetivo no es pagar más porque sí. El objetivo es pagar por un seguro que tenga sentido para tu vida real.

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Preguntas frecuentes sobre seguro de vida y deportes de riesgo

¿Puedo contratar un seguro de vida si hago escalada?

Sí, pero no conviene contratar sin revisar las condiciones. Algunas pólizas mencionan expresamente escalada, alpinismo o alta montaña entre actividades excluidas o sujetas a valoración.

¿El seguro de vida cubre si tengo un accidente haciendo buceo?

Depende de la póliza, de la garantía y de cómo se practique el buceo. Algunas compañías excluyen submarinismo o actividades submarinas en determinadas condiciones.

¿Ir en moto al trabajo se considera deporte de riesgo?

No es lo mismo usar una moto como medio de transporte que competir o practicar motociclismo deportivo. Aun así, si usas moto de forma habitual, conviene revisar cómo trata la póliza los accidentes y las actividades de motor.

¿El senderismo está excluido del seguro de vida?

El senderismo normal no suele ser lo mismo que alpinismo, escalada o alta montaña. Pero si haces rutas técnicas, vías ferratas, montaña invernal o actividades exigentes, conviene explicarlo antes de contratar.

¿Qué pasa si hago parapente o vuelo en ultraligero?

Las actividades aéreas suelen aparecer con frecuencia en las exclusiones. Antes de contratar, hay que revisar si la compañía las excluye, las acepta o las puede incluir con condiciones especiales.

¿Me pueden cobrar más por practicar un deporte de riesgo?

Puede ocurrir. Algunas compañías pueden aceptar ciertos riesgos con una prima más alta o condiciones particulares. Otras pueden excluirlos directamente.

¿Es mejor ocultar la actividad para que el seguro salga más barato?

No. Si la compañía pregunta por deportes o actividades y no se responde correctamente, puede haber problemas si ocurre un siniestro relacionado. En un seguro de vida, lo importante no es solo contratar barato, sino contratar bien.

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